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NOTIFICACIÓN FISCAL POR ESTRADOS

Ricardo Córdova López
Abogado Fiscalista
Perseus Consultores

NOTIFICACIÓN FISCAL POR ESTRADOS.
 
¿ES ILEGAL CUANDO SE REALIZA CON UN TERCERO QUE SE NIEGA A RECIBIR LA DOCUMENTACIÓN?
 
A los lectores que habitualmente se dedican a las cuestiones fiscales, llámese empresario, socio, accionista, comerciante, contador, abogado o de alguna otra profesión independiente y en general, todas aquellas personas que de alguna manera se encuentran obligadas al cumplimiento de diversas obligaciones que implica el pago de impuestos ¿cuántas veces nos ha pasado que al acudir a la institución financiera con la cual, celebramos un contrato de apertura de cuenta bancaria, resulta que ésta se encuentra embargada? ¿cuántas veces nos llegan a nuestro domicilio fiscal, formatos de liquidación, multas o determinación de créditos fiscales radicados en nuestra contra, por supuestas infracciones a las disposiciones fiscales u omisiones en su cumplimiento? Lo anterior, sin que al respecto, se conozca el motivo, resolución o acto administrativo que respalde la conducta coactiva –embargo- e impositiva –radicación- que ejercen y emiten las autoridades fiscales en el ejercicio de sus facultades, al desconocer lisa y llanamente si existió alguna notificación en nuestro domicilio, en el que se nos diera a conocer el motivo por el cual se está actuando en nuestra contra.
 
Cuando se emite un acto, resolución o requerimiento y este no fue notificado de forma personal por las autoridades fiscales en nuestro domicilio, en el que se cumplieran las formalidades esenciales del procedimiento que rigen las disposiciones fiscales respectivas, resulta que ya han iniciado un procedimiento coercitivo en nuestra contra; que al momento de ejercer nuestros derechos al interponer un medio de defensa, al entablar un juicio contencioso o simplemente solicitar una aclaración al respecto ante la autoridad fiscal, resulta que estás últimas respaldan sus actuaciones coercitivas al argumentar que los actos o resoluciones fueron notificadas al contribuyente por medio de estrados en sus propias oficinas, por actualizarse los supuestos contenidos en la fracción III, del artículo 134 del Código Fiscal de la Federación, que a decir de las mismas, al haberse presentado en el domicilio fiscal, al no haber encontrado al contribuyente buscado, al atenderse la diligencia con la persona que se encontraba en el domicilio o con un vecino –terceros- y estos se negaron a recibir la documentación respectiva, dicha conducta fue causa suficiente para llevar a cabo la notificación respectiva por medio de estrados.
 
Al respecto de lo anterior, la fracción I, del artículo 134 del Código Fiscal de la Federación, señala que los actos administrativos que pueden ser recurridos, como lo son –entre otros- los citatorios, requerimientos, solicitudes de información o documentos, deben de notificarse personalmente a la persona a la que vayan dirigidos, diligencias en las que deberán cumplirse las formalidades que rigen las notificaciones personales, mismas que se establecen en el artículo 137 del citado ordenamiento legal, al señalarse que cuando la notificación del acto administrativo se efectúe personalmente y el notificador no encuentre a quien deba notificar, le dejará citatorio en el domicilio, sea para que espere a una hora fija el día hábil posterior que se señale en el mismo o para que acuda notificarse a las oficinas de las autoridades dentro del plazo de seis días, contados a partir de aquel en el que fue dejado el citatorio, o bien la autoridad comunicará el citatorio de referencia a través del buzón tributario del contribuyente, refiriendo que el citatorio referido que se deje en el domicilio será siempre de espera, y si la persona buscada o su representante legal no esperaren al notificador a la hora indicada, la diligencia se practicará con quién se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino, y en el supuesto de que estos últimos se negaran a recibir la notificación, ésta se hará por medio de instructivo que se fijará en lugar visible de domicilio fiscal del contribuyente buscado, debiendo el notificador asentar razón circunstanciada para dar cuenta al jefe de la oficina exactora o por medio de buzón tributario.
 
De las formalidades que rigen las notificaciones personales en materia fiscal –señaladas en el párrafo que antecede- surge la siguiente interrogante ¿cuáles son los supuestos de actualización para que las citadas notificaciones se realicen por medio de estrados? pues bien, de conformidad con la fracción III, del citado 134 del Código Tributario, las notificaciones de los actos administrativos pueden realizarse por medio se estrados cuando se actualicen algunos de los siguientes supuestos:
 
  1. Cuando la persona a quien deba notificarse no sea localizable en el domicilio que haya señalado para efectos del Registro Federal de Contribuyentes.
  2. Cuando se ignore el domicilio del contribuyente o el de su representante legal.
  3. Cuando el contribuyente desaparezca.
  4. Cuando el contribuyente se oponga a la diligencia de notificación.
  5. Cuando el contribuyente se ubique en alguno de los supuestos previstos en la fracción V, del artículo 110 del referido Código, y/o
  6. En los demás casos que señalen las leyes fiscales y el Código Fiscal de la Federación.
 
De una interpretación relacionada de las fracciones I y III, del artículo 134, en relación con el 137 del Código Fiscal de la Federación, se establece que una vez que el notificador se presente en el domicilio fiscal del contribuyente, y este no se encuentre, dejará citatorio de espera para una hora fija del día hábil posterior que se señale en el mismo o para que acuda a notificarse a las oficinas de las autoridades dentro del plazo de seis días, y si la persona buscada o su representante legal no esperaren al notificador a la hora indicada, la diligencia se practicará con quién se encuentre en el domicilio o en su defecto con un vecino, y si algunos de estos últimos se negaran a recibir la notificación, ésta se hará por medio de instructivo que se fijará en lugar visible del domicilio fiscal del contribuyente buscado, es decir, la negativa a recibir documentos por parte de un tercero, no actualiza ninguno de los supuestos contenidos en la fracción III, del artículo 134 del Código Fiscal de la Federación –notificación por estrados- puesto como bien se señala, en ese supuesto el notificador se encuentra obligado a realizar la multicitada notificación por medio de instructivo, debiendo asentar razón circunstanciada para dar cuenta al jefe de la oficina exactora, de conformidad con la fracción V, del citado precepto legal.
 
Pues bien al respecto del análisis que se realiza en el presente artículo, derivado de una denuncia de contradicción de sentencias que presentó el Magistrado Presidente del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, el Doctor Manuel Luciano Hallivis Pelayo, se resolvió que la negativa de un tercero para recibir el citatorio previo o la notificación del acto administrativo, el notificador procederá a notificar el acto o resolución mediante la fijación del instructivo que será pegado en el domicilio fiscal del interesado, o en su caso a través de buzón tributario, una vez que haya entrado en vigor lo dispuesto por el artículo 17-K , fracción I, del Código Fiscal de la Federación -personas morales a partir de junio de 2014 y personas físicas a partir de enero de 2015- sin que la negativa del tercero que se encontré en el domicilio fiscal buscado, actualice algunos de los supuestos que establece la fracción III, del citado artículo 134.
 
Dentro de análisis que se realizó respecto de la denuncia de contradicción de sentencias referida en el párrafo que antecede, el Pleno de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en sesión de fecha 2 de marzo de 2016, señaló que la notificación por medio de instructivo en el domicilio fiscal, es con la finalidad de generar mayor previsibilidad para que el interesado tenga oportuno conocimiento de la resolución o acto administrativo que se emite en su contra, por el notificador se encuentra obligado a dejar citatorio de espera por medio de instructivo, ya que tal y como se viene argumentando, la oposición –supuesto de notificación por estrados- de practicar la diligencia está constreñida al contribuyente o a su representante legal, y no a un tercero que se niega a recibir la notificación del acto o resolución emitida en contra del contribuyente.
 
El argumento y análisis que se realiza en el presente artículo, tiene verificativo en el criterio jurisprudencial emitido por el Pleno de la Sala Superior del referido Tribunal, en sesión de 2 de marzo de 2016, criterio del cual se desprende lo siguiente:
 
VII-J-SS-233
 
NOTIFICACIÓN POR ESTRADOS. LA NEGATIVA DE UN TERCERO PARA RECIBIR EL CITATORIO PREVIO O LA NOTIFICACIÓN RESPECTIVA NO ACTUALIZA LAS HIPÓTESIS PREVISTAS EN LA FRACCIÓN III DEL ARTÍCULO 134 DEL CÓDIGO FISCAL DE LA FEDERACIÓN.- De la interpretación armónica de los artículos 134 fracciones III y V, 110 fracción V y 137 segundo párrafo del Código Fiscal de la Federación, este último reformado mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de diciembre de 2013, con relación en la fracción VII del artículo Segundo Transitorio del referido decreto, se desprende que la negativa de un tercero para recibir el citatorio previo o la notificación del acto, la autoridad procederá a practicarla mediante la fijación del instructivo en el domicilio del interesado o en su caso a través del buzón tributario una vez que haya entrado en vigor lo dispuesto en el artículo 17-K fracción I del código invocado, sin que se configure el supuesto para realizar la notificación por estrados, toda vez que para que proceda practicarla de dicha manera, es necesario que se actualice alguna de las hipótesis previstas en la fracción III en cuestión, esto es: a) cuando la persona a quien deba notificarse desaparezca después de iniciadas las facultades de comprobación, b) cuando la persona a quien deba notificarse se oponga a la diligencia de notificación y c) cuando la persona a quien deba notificarse desocupe el local donde tenga su domicilio fiscal, sin presentar aviso de cambio de domicilio al registro federal de contribuyentes. En consecuencia la negativa de un tercero, no faculta a la autoridad a realizar la notificación por estrados, toda vez que la negativa proviene de un tercero y no de la oposición de la persona interesada o su representante legal a quien se encuentra dirigido el acto que se pretende notificar, último presupuesto regulado por la fracción III del artículo 134 del Código Tributario Federal.
 
Contradicción de Sentencias Núm. 28858/14-17-05-3/Y OTRO/108/16-PL-04-01.- Resuelta por el Pleno de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en sesión de 2 de marzo de 2016, por unanimidad de 10 votos a favor.- Magistrado Ponente: Rafael Anzures Uribe.- Secretario: Lic. Javier Armando Abreu Cruz.
 
(Tesis de jurisprudencia aprobada por acuerdo G/16/2016). R.T.F.J.F.A. Séptima Época. Año VI. No. 57. Abril 2016. p. 28
 
Respondiendo a las interrogativas que se realizaron al inicio del presente artículo, se señala querido lector, que de conformidad con el criterio jurisprudencial antes referido, se genera mayor certidumbre jurídica a favor de los pagadores de impuestos o el de sus representantes, al existir mayor previsibilidad por parte de las autoridades fiscales a notificar de forma personal los actos y resoluciones administrativas que pueden ser recorridos, pues a decir del Pleno de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, los notificadores deben cumplir las formalidades que rigen las notificaciones personales en materia fiscal, y si estas se llevan a cabo con un tercero o vecino del contribuyente buscado que se niega a recibir la documentación, el citatorio de espera y la diligencia de notificación se realizará por medio de instructivo y no por medio de estrados en las oficinas de las autoridades, puesto que este último medio de comunicación entre los contribuyentes y las autoridades, solo se actualiza en especificas conductas y no de manera arbitraria como regularmente lo realizan las autoridad fiscales.